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15º aniversario de Timbila Muzimba: ¿quién toma el relevo de la música mozambiqueña?

Alejandro de los Santos 27 junio, 2012

La banda Timbila Muzimba presentará un espectáculo de celebración de su 15º aniversario el próximo viernes 29 de junio en el Centro Cultural Franco Mozambiqueño (CCFM) de Maputo.

El grupo hará un repaso de lo más destacado de su carrera artística, en un espectáculo al que estará invitado José Mucavele, uno de los mayores exponentes de la vieja guardia de músicos que surgió en los últimos compases de la colonización portuguesa. La inagotable producción artística de esta generación, capitaneada por Ghorwane, Wazimbo, Mingas, Hortêncio Langa o Elsa Mangue, aún no ha encontrado un claro reemplazo en las generaciones más recientes. A finales de los años 90, la aparición de Timbila Muzimba dotó al panorama artístico local de cierta esperanza, pues arrojaron aire fresco a la música del momento, que se basaba en una repetición constante de todo lo anterior. Han marcado una época y un estilo claro de hacer música basándose en la tradición. Sin embargo, salvo algunas excepciones, el relevo parece haberse estampado contra un contexto en el que escasean los conservatorios y en el que prima la música diseñada exclusivamente para vender la imagen de africanos haciendo alarde de una opulencia inagotable.

Corría el año 1997 cuando un conjunto de jóvenes de la periferia de Maputo decidieron probar suerte en el mundo de la música. Todos crecieron al compás de estilos de diferentes etnias del sur de Mozambique, y algunos de ellos son herederos de grandes maestros de la timbila, instrumento parecido al balafón o a la marimba, que fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2005. Años después, Timbila Muzimba hizo aparición en la escena cultural nacional con una fuerza asombrosa. No tardaron en moverse por conocidos festivales de Alemania, Portugal, Francia, España, Brasil o Sudáfrica, levantando el entusiasmo del público y de la crítica. En 2008 grabaron Warethwa, un ansiado primer disco que quizás no tuvo la mejor de las producciones artísticas y que no colma toda la calidad del grupo. Timbila Muzimba ha participado en experimentos de fusión como el jazz, el rock, las artes de la calle o el flamenco, en un espectáculo memorable que realizaron junto al bailaor cordobés Daniel Navarro. Los ocho miembros del grupo ocupan todo el escenario con una variedad de recursos que impregnan cada espectáculo de un dinamismo y de una fuerza fuera de lo común, en los que alternan timbila, percusión, guitarra eléctrica, bajo, voces y baile. A pesar de todo, la falta de productores con una mayor visión hacia el mercado internacional provoca que sean pocos los grupos que puedan desarrollar una carrera artística con cierta estabilidad.

Timbila Muzimba?© Werner Puntigam

Con el tiempo los componentes de Timbila Muzimba han ido creando otros proyectos paralelos, cuyo éxito está desintegrando en parte la continuidad de la banda. Se trata de grupos más reducidos, normalmente de cuatro músicos, lo que aumenta las posibilidades de contratación. Timbila Muzimba se ha convertido en una especie de incubadora de otras iniciativas musicales de menor magnitud, aunque igualmente interesantes.

Cheny Wa Gune creó su propio cuarteto hace varios años, en un formato musical algo parecido a Timbila Muzimba. En abril de 2011 lanzaron su primer álbum Jindji Jindji, que ha recibido el aplauso de la crítica cultural local por continuar amparándose en la tradición timbilera y a su vez sumar otros instrumentos más actuales. Se trata de un experimento atractivo, renovador e incluso esperanzador. Aunque quizás se encuentre demasiado encorsetado en el patrón Timbila Muzimba a semejanza de los grupos que han tomado a las grandes orquestas de timbileros de la etnia chopi como punto de referencia. El grupo tal vez debería optar por otros derroteros, al menos en ciertos momentos en los que recuerdan demasiado al hermano mayor. Y Cheny sabría hacerlo muy bien. Él mismo fue artífice junto a Chico António y al músico de Madagascar Mamy, del disco Madonga, un verdadero acierto sonoro que infelizmente no ha alcanzado la popularidad que se merece.

Cheny Wa Gune?© Werner Puntigam

Por otro lado, Matchume Zango es quien probablemente se haya aventurado en mayor número de proyectos por todo el mundo. Alemania, Francia, Portugal, España, Isla de la Reunión, Brasil… una infinidad de destinos en los que ha promocionado como nadie a la música mozambiqueña a través de su timbila. Además, Matchume suele actuar con pequeñas bandas que realizan conciertos esporádicos en las salas de conciertos de Maputo como Sou Tambor, del que también forma parte Lucas Macuácua, otra de las piezas elementales de Timbila Muzimba. Ambos llevaron a cabo un proyecto social en la periferia maputiense, a través del cual crearon varias orquestas de percusión con cerca de 90 adolescentes. Esta iniciativa ha logrado deshacerse del esquema estricto con el que fue concebido, y actualmente se ha integrado en creaciones de danza contemporánea o de artes de la calle como Palo Q’ Sea o las Marionetas Gigantes de Mozambique.

Matchume ? © Marion Masuch

Por su parte, Tinoca Zimba fue una de las fundadoras de Likute, uno de los primeros grupos femeninos locales, que nació con visos de ensalzar la figura de la mujer en la tradición musical de Mozambique. El repertorio rescata canciones tradicionales de todo el país, que acompañan con diferentes tipos de tambores, mbira, flauta travesera, teclado y guitarra, entre otros instrumentos. Lo más llamativo de la banda es su cuidada puesta en escena, la combinación de las cuatro voces y los bailes tradicionales. El potencial es enorme, la idea formidable. Pero pecan de no ser demasiado rigurosas en el escenario y en conciertos de larga duración se evidencia la falta de constancia. Si Likute contara con una dirección artística adecuada podría llegar lejos. Aunque para ello es necesario que pongan toda la carne en el asador y crean más en su proyecto.

Likute

Fuera de Timbila Muzimba, existe una excelente promoción de músicos mozambiqueños procedentes de la escuela sudafricana. Dentro del jazz despuntan el guitarrista Jimmy Dludlu y el extraordinario saxofonista Moreira Chonguiça, que lanzó recientemente un disco homenaje a las leyendas de la música de Mozambique. También destaca 340ml, cuya fusión de afro-jazz, dub, reggae y ska, los han situado en lo más alto de la música del país vecino. De los residentes en Mozambique, quienes realmente aportan nueva savia a la escena local son el saxofonista Muzila y la cantante Tanselle en el campo del jazz, y el rapero Azagaia con sus letras controvertidas. En ellos, y en otros que a buen seguro aparecerán con el tiempo, está la responsabilidad de que la música mozambiqueña vaya por el buen camino y no se deje persuadir por el mal gusto de la música pimba, es decir, la música comercial que tan de moda se ha puesto en los últimos tiempos.

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