afribuku.com

Afrobeat made in Barcelona

Javier Mantecón 3 marzo, 2015

Si tenemos que destacar una manifestación artística africana que haya invadido el mundo durante esta última década, dejando de lado los estampados geométricos, ha sido el afrobeat. Fela Kuti ha sido redescubierto por el gran público y un gran número de bandas se han formado para continuar su legado alrededor del mundo entero. España no ha escapado a la ola psiconigeriana y cuenta con varios representantes que mantienen y hacen avanzar la llama incombustible del afrobeat. A Ogún Afrobeat desde Madrid o Eskorzo en Granada se suman Alma Afrobeat Ensemble, residentes en Barcelona. Alma Afrobeat Ensemble fue fundado por Aaron Feder en Chicago en 2003 y una vez se trasladó a Barcelona, comenzó a interactuar con músicos de la ciudad condal para transformar la banda en lo que conocemos hoy día. En 2010 editan “Toubab Soul” (Alma de blanco) y en 2014 “Life No Get Dublicate” en Slow Walk Music, compartiendo sello discográfico con otros músicos africanos residentes en Barcelona como Kwame Afrovibes o Masara Traoré. Nos acercamos a Alma Afrobeat Ensemble a través de su fundador y guitarrista Aaron Feder para conocer su pasado, presente y futuro. Fela estaba en lo cierto: el afrobeat conquista el mundo.

 

Enhorabuena por la edición de su segundo disco. ¿Podrían contarnos los orígenes del grupo? La idea original se fraguó en Chicago, ¿no es así?

Pues, sí. Eel grupo realmente empezó en Champaign-Urbana (dos horas al sur de Chicago), donde yo hacía el máster y doctorado. Un amigo, Ari Leopold, y yo teníamos otro grupo que tenía un bolo y nos hacía falta telonero. Ari estaba viviendo en Nueva Orleans en aquel entonces y estaba versionando cosas de Fela y Antibalas y eso, tocando batería y guitarra a la vez. Así que decidimos tocar unos temas de Fela y otras cosas para hacer de telonero para nosotros mismos.  La gente que estuvo flipó, le gustó mucho, y aunque Ari se volvió para Nueva Orleans (donde incluso vivió durante el huracán Katrina), yo empecé el grupo allá, compuse temas y organicé todo. El primer bolo que hicimos como Alma Afrobeat Ensemble tuvo una cola hasta la esquina. De allí empezamos a tocar más en Chicago, hicimos unos festivales etc. Luego me mudé para BCN en el 2006 y reformé el grupo aquí con otros músicos. Nuestro primer bolo aquí fue en verano 2008 en el festival Fiestizaje en el Bierzo, de 4 a 7 de la mañana, con el sol amaneciendo sobre las montañas….¡muy bueno!

Estos días presentan “Life No Get Dublicate” en los escenarios de toda España. ¿Qué ha supuesto el lanzamiento de su segundo disco para el grupo?

Pues ha sido una experiencia muy positiva- grabar el disco, mezclar, masterizar y ahora promocionar y por fin tocar. Es lo que queremos hacer. Eso junto con la formación de Slow Walk Music nos está dando un buen empujón.

Podemos resaltar que la guitarra jazz está muy presente en el sonido del grupo. ¿Se proponen hacer evolucionar el afrobeat incluyendo elementos de otros estilos musicales?

En este disco grabamos con Octavio Hernández -para mí uno de los mejores guitarristas de España- por eso figura tanto la guitarra jazzera. Mi estilo personal es menos jazzero y más…no sé, ¿diferente? [risas]. Se puede hablar de hacer evolucionar el afrobeat con otros elementos, pero eso para mí es realmente seguir el origen verdadero del afrobeat: vino de la mezcla de percusión high life, con funk, soul y otros aspectos. Así que es verdad que intentamos hacer evolucionar la música afrobeat pero, por otra parte, estamos siguiendo el camino natural. Igual que cuando Bob Marley empezó a incorporar guitarra bluesera con Donald Kinsey (de Chicago): La música nunca es algo “puro”, siempre tiene una mezcla.

La mayoría de los miembros del grupo no son oriundos de países africanos. ¿Creen que el afrobeat ha dado el salto definitivo a la música internacional como en su época lo hizo el blues, el reggae o el ska?

Si, el afrobeat sí que ha dado el salto a la música internacional, pero quiero enfatizar que para mí el afrobeat siempre había sido una música internacional. Fela escogío cantar en inglés (realmente en “broken english”, un tipo de pidgin) para que su música pudiera llegar más allá que solo a Nigeria. Queremos también llegar al máximo de gente.

Cuando un estilo como el afrobeat se crea prácticamente a partir de una figura unipersonal y con una productividad como Fela Kuti, ¿es fácil como compositores`partir de su obra para expresarse sin pensar en la desvirtuación de la misma?

Muy buena pregunta. En algunos aspectos nos limita, pero en otros nos beneficia. Sobre todo, me parece un aspecto positivo, porque está bien tener una guía para la creatividad; nos ayuda a escaparnos de nosotros y mirar algo diferente de lo que es puramente nuestro. A la vez nos obliga a siempre ser conscientes de que la música camine de cierto modo…

PORTADA ALTA

Portada de “Life No Get Dublicate”

 

Alma Afrobeat Ensemble lleva varios años recorriendo los escenarios de España y Europa. ¿Cúales son los retos más inmediatos a los que se enfrenta la banda?

Queremos realmente visitar toda Europa y estamos mirando los EEUU y partes de Asia, esos serían los objetivos más actuales para nosotros. Lo que pasa es que logísticamente es difícil viajar con un grupo tan grande: normalmente somos 9, ¡y nos gusta ser más!

¿Qué opinan del afrobeat electrónico y en ocasiones vacío de discurso social? ¿Lo consideran parte del movimiento?

La verdad es que hay varias cosas electrónicas de afrobeat que me gustan. Hay varios recopilatorios de remixes y cosas así que molan mucho, y claro que DJ Floro ha hecho muchas cosas muy interesantes, que caminan muy bien con mucho groove.

Otra cosa es cuando es afrobeat y no tiene nada de discurso social. No digo que todos tengamos que ser revolucionarios, ni mucho menos, pero hay que entender la historia del afrobeat, de dónde viene y el papel social que tiene. Por otra parte, muchos grupos actuales de afrobeat son instrumentales, y eso lo complica mucho. Lo que intentamos hacer nosotros es tener un mensaje socio-político, pero que no se haga pesado, igual que Fela. Él era el maestro de hacer temas para bailar pero, cuando escuchas la letra, puedes descifrar lo que está diciendo y el mensaje. Para mí el mejor ejemplo de esto es “Sorrow, Tears and Blood” (“tristeza, lágrimas y sangre”) y el refrán de “them regular trademark” (“son una marca registrada”). Es muy poético y es una manera muy artística de mirar un evento que le cambió la vida a Fela (cuando la poli invadió su Kalakuta Republic y tiraron a su madre desde la ventana, lo cual resultó en la muerte de la mujer algo más tarde).

La figura de Fela Kuti parece estar de moda entre los músicos de r´n´b y hip hop norteamericanos. ¿Temen que sea una moda pasajera?

A mí no me molesta; de hecho, el hip hop y el rap siempre me parecían tener mucho en común con el afrobeat- los orígenes del rap también son revolucionarios, cosa que en España creo que se olvida muchas veces. Si miras a grupos seminales como NWA, es puro Fela. Fight the Power, Fuck the Police, etc. éstos son los mismos mensajes de Fela. No dejar que te dominen, no dejar que los poderes colonialistas te controlen; eso fue lo mismo en los orígenes del hip hop. Además, me parece fantástico que se considere hoy en día el afrobeat como otro género musical. Lo que sí que me fastidia (por ser lingüista y músico) es cuando la gente no se da cuenta de que afrobeat no es un término para cualquier música de Africa: es un tipo muy específico, con rasgos muy concretos, igual que el reggae, el soukous, etc.

¿Qué creen que aporta Alma Afrobeat Ensemble al estilo?     

Yo creo que aportamos un respeto y un entendimiento del afrobeat y un deseo de llevar la música más allá. Para hablar de cosas concretas, pues, nuestro rapero/bailarín Baba aporta un estilo muy único y nuestro otro cantante, Joe Psalmist, aporta un estilo más clásico de afrobeat. También incorporamos otros aspectos de otros tipos de música como el m’balax, el funk o el hip hop.

Parece que Ebo Taylor, Tony Allen y Orlando Julius están en gran forma pese a su edad. ¿Se ven tocando más allá de los 60?

¡Yo personalmente seguro que sí! A mi me van a enterrar con mi guitarra, ¡no hay duda! Si el grupo sigue tocando, eso espero; este es un proyecto al cual le he dedicado más de diez años de mi vida, es dos continentes diferentes, con muchísimos músicos. Es un grupo que me ha dejado hacerme amigo de Antibalas y Ebo Taylor, conocer a Seun Kuti, trabajar con Lemi Ghariokwu. Tenemos un grupo de gente muy buena, muy variada y muy diferente. Si el mundo quieres que sigamos tocando, pues, ¡eso haremos!

Like this Article? Share it!

About The Author

2 Comments

    Leave A Response