afribuku.com

Bassekou Kouyaté: “Creo en un Malí democrático”

Javier Mantecón 22 enero, 2013

afribuku ha buscado desde su inicio presentar las nuevas iniciativas artísticas del continente africano, promoverlas y apoyarlas. Hay pocos artistas africanos que puedan presumir de poseer una carrera internacional consolidada, y son estos sin duda, los que menos promoción necesitan. El hecho es que cuando se presenta la oportunidad de conocer y entrevistar a uno de estos artistas de África que podemos contar con los dedos de la mano, es difícil rechazarla. El griot Bassekou Kouyaté, maestro de maestros del ngoni, accede a tener una agradable charla con nosotros, antes de actuar en Niamey junto a su esposa, la también griot, Amy Sacko. Antes de deleitarnos con un concierto sublime, íntimo y emocionante, Bassekou responde a algunas de nuestras preguntas, valorando su propia carrera, pasada, presente y futura y presentando su propia opinión de manera contundente acerca de la actual situación política de Malí.

“Vengo de una gran familia griot, los Kouyaté, que son los primeros griots de nuestro país, Malí. Comencé a tocar el ngoni después que mi padre, que aprendió de su padre… Las canciones que toco, parte de ellas, son muy antiguas, datan del siglo XIII, algunas las ejecuto exactamente como fueron concebidas, otras les doy un toque personal. Además compongo mis propias canciones. Trato de actualizar el cancionero“. Así comienza el maestro del ngoni relatando su propia historia, en la que una combinación de tradición griot y modernidad se entrelazan presentando una de las carreras artísticas más sólidas y asentadas del continente. Bassekou Kouyaté ha publicado dos discos a nivel internacional hasta la fecha: “Segu Blue” y “I Speak Fula” en los años 2007 y 2009 respectivamente. Estas grabaciones le valieron el reconocimiento internacional, pero Bassekou ya era una estrella consolidada en Malí antes de presentarse al mundo junto a Ngoni Ba, su banda de acompañamiento.

Bassekou nos explica de primera mano el proceso de creación de la banda y los objetivos que él mismo se propuso para la misma: “Tuve la idea de crear el grupo Ngoni Ba, después de ver que todos los jóvenes tocaban la batería, el bajo eléctrico, la guitarra. ¿Es que acaso no tenemos instrumentos en nuestra región suficientes para expresarnos? Hay que mantener nuestra cultura y continuar tocando nuestros instrumentos tradicionales como el ngoni facilita la  conservación de nuestro pasado. Ngoni Ba, es una escuela viviente de ngoni. Comenzó como un proyecto familiar, pero se ha abierto a todo tipo de jóvenes interesados en aprender a tocar profesionalmente el ngoni. Han girado conmigo por todo el mundo y parte de ellos han comenzado a tocar por su cuenta. Intento que la música permita a los jóvenes desarrollar su carrera profesional y su vida personal”.

El djeli ngoni, para los neófitos, es sin duda uno de los instrumentos con mayor personalidad de África Occidental. Descendiente de los laúdes norteafricanos, este instrumento se extendió por toda la región creando una base melódica a sus músicas, junto a otros instrumentos como el balafón o la kora. El ngoni está presente en la música tradicional y moderna de países como Senegal, Níger, Burkina Faso, Marruecos o evidentemente Malí, aunque se denomina en todos ellos de manera diferente. Bassekou nos detalla estas diferencias: “El xalam, el molo, el gwama y el ngoni son el mismo instrumento. La técnica para tocarlo ha cambiado en cada región pero su base es la misma. Habría que añadir a este grupo de instrumentos el banjo, que aunque sea de metal, tiene la misma estructura. Los orígenes del banjo son el ngoni”.

Bassekou con Afrocubism

La internacionalidad del ngoni a través de su descendiente directo, el banjo, y la capacidad musical de Bassekou Kouyaté le han empujado a desarrollar una carrera de colaboraciones artísticas con algunos de los mejores músicos del mundo, entre ellos los flamencos Ketama, en el proyecto Songhai, o los cubanos Elíades Ochoa y Cachaíto López, en Afrocubism. En afribuku no disimulamos nuestra pasión por estos estilos musicales y por tanto nos vemos “obligados” a preguntarle al malí por sus experiencias:El flamenco es una locura, mi colaboración con Ketama en Songhai fue increíble. ¡Qué manera de tocar la guitarra! José Soto “Sorderita” es una máquina. Elíades Ochoa no habla francés ni inglés, pero habla con su música. Con los músicos cubanos en Afrocubism ha sido una experiencia inolvidable. Comenzábamos a ensayar y al poco tiempo ya habíamos tocado más de 30 canciones. La grabación y la gira de este disco fue un momento de creatividad exuberante. Los músicos en Cuba saben mucho lo que hacen.”

La sabiduría y experiencia musical de Bassekou se nos antoja como un libro abierto que aprovechamos para paladear pero al mismo tiempo nos vemos obligados a preguntarle por su opinión acerca de la situación que Malí vive en estos momentos, en la que los yihadistas han tomado el control del norte del país desde hace un año y las fuerzas internacionales se debaten en cómo intervenir en el país saheliano: ”Estoy muy triste por lo que ocurre en mi país. La sociedad maliense no se merece lo que está ocurriendo y su cultura, su principal carta de presentación a nivel internacional, aún menos. Como musulmán, maliense y griot me avergüenza la persecución de los integristas hacia la música. ¡Pero si en la propia boda del Profeta Mahoma hubo música! ¡Cómo es posible que sea sacrílega! No necesitamos la sharia en mi país. Creo en un Malí democrático. Soy optimista, estoy convencido que la situación mejorará, sobre todo con la ayuda de nuestros países amigos.”

Bassekou Kouyaté nos llena de esperanza ante el grave escenario que vive Malí, parte del equipo de afribuku todavía recuerda verle actuar junto a Amadou & Mariam en Bamako no hace aún demasiado tiempo.

Nos despedimos de Bassekou Kouyaté para presentarnos como fans absolutos de su música en el concierto que está a punto de comenzar y que amablemente nos dedica. Las últimas palabras del maestro son de agradecimiento hacia nuestra iniciativa, nosotros por nuestra parte, nos quitamos el sombrero frente a un artista de su categoría que hace gala de una cercanía y una voluntad de compartir su conocimiento poco habituales en su sector.

“Ver que alguien de un país tan lejano como España está interesada en nuestra cultura, es un gran honor. Os doy las gracias por estar aquí y difundir nuestra tradición. Gracias de corazón.”

Gracias a ti Bassekou.

Like this Article? Share it!

About The Author

5 Comments

Leave A Response