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La nueva serie fotográfica de Edson Chagas: Oikonomos

Invitado 27 junio, 2019

Autora: Ana Balona de Oliveira

EnOikonomos, Edson Chagas (Luanda, 1977) da continuidad a una reflexión que, iniciada en 2011-2012, adquirió nuevos matices alrededor de 2017. A pesar de que algunas imágenes más antiguas de la serie se habían mostrado en Luanda en el ámbito del festival de cultura urbana Mabaxa, en 2012, las más recientes, hasta el momento, solo habían sido expuestas en Sudáfrica. Exhibida parcialmente y en una exposición grupal en Ciudad del Cabo en 20181, la nueva serie deOikonomosllega ahora a Luanda de forma prácticamente íntegra y en solitario. 

Tanto el recurso como el método serial en la fotografía, como la decisión de mantener algunas de sus series en abierto y en proceso, revelan un aspecto fundamental en la práctica artística de Chagas. Se trata de la búsqueda constante y minuciosamente atenta al mundo a su alrededor, de lo local a lo continental y a lo global, y por ello, también y sin contradicción, desacelerada e introspectiva2, vivencial e intuitiva, sin nunca abdicar al espacio y al tiempo necesarios para la observación y la reflexión, a la experiencia y a la experimentación, especialmente en lo que al propio medio de la fotografía se refiere como punto de partida formal y conceptual para todos los demás sentidos que su obra adquiere indudablemente.

La fotografía, entendida y practicada de forma serial y expandida, subjetiva y no documental, le permite tomar críticamente el pulso a los impactos que las dinámicas sociales, económicas y políticas del capitalismo globalizado han tenido sobre los ritmos cotidianos de las ciudades en el Norte y en el Sur globales (destacando Londres, donde vivió, y Luanda, donde vive)3, cuyos espacios y objetos huyen cada vez más de la mercantilización, y cuyas subjetividades se reducen cada vez más al alineamiento del consumo (o de su deseo), en detrimento de la participación ciudadana.

Benjamin, subjetividad y crisis

Si, históricamente, la serialidad surgió como manifestación de la reproductibilidad técnica de la modernidad industrial, en el contexto artístico, se constituyó muchas veces como un dispositivo crítico del elitismo aurático de la obra de arte, en la línea de Benjamín4, y de los mitos de originalidad y de autoridad de la subjetividad moderna occidental5, por ejemplo en el arte pop de los años 50 y en el minimalismo de los años 60 en Estados Unidos – este último, una asumida inspiración para Chagas6. La serialidad abierta de la fotografía le permite por lo tanto, profundizar, a lo largo del tiempo y a través de los traslados entre varios de los espacios donde vivió, su labor (artísticamente) experimental y (ético-políticamente) crítica de mirar y sentir el mundo7.

Oikonomosse refiere, en griego antiguo, a una concepción de subjetividad fundada en la gestión de la riqueza en términos de acumulación. Es el vocablo que, a través del latínoecomonus, culminó posteriormente en la economía moderna. La elección de este término y de su versión en griego antiguo para titular la serie tuvo lugar en 2011 por la atención que presta Chagas a las crisis mundial y europea y por la forma en que afectaron, en particular, a Grecia y a los restantes países del sur de Europa (Portugal, España e Italia, además de Irlanda), presionados por la Unión Europea y por el Fondo Monetario Internacional para implementar durísimas políticas de austeridad, con consecuencias dramáticas para la mayoría de los ciudadanos, principalmente los más desfavorecidos.

Después de cerca de tres años, a partir de 2014-2015, la bajada del precio del barril de petróleo menguó la economía de Angola, que habiendo disfrutado anteriormente de una fuerte aceleración (cuyos impactos también examina Chagas), se hundió en una grave crisis de la cual trata de recuperarse desde entonces. Encontrándose la crisis del sur de Europa en la génesis de la primera fase de Oikonomos y la crisis de Angola en el origen de la segunda, estos acontecimientos constituyen apenas, pero significativamente, un telón de fondo para las reflexiones ampliadas que Chagas desarrolla en las dos fases de la serie. 

En ambas, más genéricamente, el término Oikonomos apunta a lo que, desde el punto de vista estructural y sistemático, antecede, origina y pretende justificar tales crisis: la supuesta imposibilidad de escapar al capitalismo global en sus múltiples formas, ya sean occidentales, orientales, en el norte o en el sur y de sus promesas de una felicidad basada en la acumulación de la riqueza, en el consumo y en la concomitante mercantilización del espacio, del tiempo, de los cuerpos (humanos y no humanos), de los recursos naturales, de los objetos, de los conocimientos y de los afectos. El espectador observa una serie de torsos con una camisa blanca. Se trata del cuerpo del propio fotógrafo en performance ‘invisible’ para la cámara. Esos torsos tienen la cabeza y los rostros cubiertos con bolsas de plástico (y en algunos casos, de tela), que anuncian, entre otras cosas, mundos de felicidad turística y vidas placenteras de consumo.

La homogeneización del capitalismo global

Chagas reflexiona sobre las consecuencias desfigurantes, alienantes y homogeneizadoras del capitalismo global (tantas veces disfrazados, en el continente africano, también bajo la capa de la ayuda internacional y del desarrollo)8. Al utilizar una inconspicua camisa blanca en cada una de las fotografías que componen la serie, pone el foco en las cabezas y en los rostros como indicadores de una individualidad, en la línea de las convenciones de los retratos. Con todo, esa individualidad es minada por el hecho de que estas sean cabezas sin rostro, siempre encubierto por ‘máscaras del consumo cotidiano’ en palabras del artista9. El duelo y la dualidad en cuestión en la interacción performativa del fotógrafo con el objeto parecen culminar en una especie de ‘fotografía escultórica’ en que el cuerpo y el objeto se funden. Estas ‘máscaras’ se convierten en indicadores anodinos de los flujos globales del capital – del cual Angola forma parte, a pesar de la reciente crisis, cuyos orígenes son revelados u ocultados por los mensajes que aparecen en varios idiomas (inglés, chino, portugués, etc.), que a su vez acompañan las imágenes del supuesto éxito, comercio y ocio. 

Al igual que en otras obras de Chagas Oikonomoses el resultado de la repetición de gestos performativos con objetos: desechables, pero reutilizados y, así, revalorizados, como en Found Not Taken(2008-); ‘enmascarados’, realzando y al mismo tiempo problematizando identidades, como en Tipo Passe (2012-2014). Pero, al contrario que en esas obras, en Oikonomoslos objetos se colocan en el espacio del propio cuerpo del fotógrafo-performer. El objetivo es analizar las contradicciones inherentes a una época en que, a pesar de la especificidad de los contextos, la gestión parece haber sido reducida globalmente al consumo masificado (o a su deseo), embrutecedor y productor de desechos. El proceso fotógrafo y performativo de Chagas parece reflejar críticamente, a través del propio médium,sobre estos procesos sociales de falta de gestión, ya que, al ser tanto fotógrafo como modelo de sus imágenes, abdica del control sobre el resultado final y no excluye su propia subjetividad de la objetificación social en el análisis.

El objeto en la obra de Chagas

Además del objetivo más inmediato de la experimentación con los medios de la fotografía de estudio y de la performace con objetos en relación a la cámara, el gesto de colocarse una bolsa en la cabeza surgió también, inicialmente como expresión del cansancio de la cobertura mediática de la crisis económica mundial, sin solución a simple vista (que Chagas siguió de cerca en el periódico sobre asuntos económicos donde trabajaba en la época)10. El hecho de que ese gesto haya sido realizado por el propio artista nos invita igualmente a considerar cómo los circuitos globales del arte contemporáneo, incluso siendo críticos, huyen difícilmente de las dinámicas neoliberales. 

Como sucede habitualmente en la obra de Chagas, los objetos escogidos son también ‘viajeros’. En el caso de Oikonomos, además de hacer circular significados en texto e imagen, las bolsas son, por sí mismas, objetos que pasan de mano en mano y que a su vez posibilitan el transporte no solo de otros objetos y de materiales, como también de conocimientos y afectos por parte de sujetos en tránsito. Algo que con frecuencia acompaña a los actos cotidianos de compra y venta, las bolsas se refieren no solo al desplazamiento de personas y de lo que llevan con ellos, sino igualmente a prácticas generalizadas de mercantilización que privilegian la libre circulación de bienes, servicios y capital, en detrimento de los sujetos migrantes.

Al evocar estas múltiples formas de movimiento, el sentido que confiere Chagas a estos objetos nos convoca a reconocer la urgencia de la deconstrucción de varios tipos de fronteras, en la senda de un cosmopolitismo crítico, sin que, sin embargo, dejemos de olvidar los enormes límites que el capitalismo impone ya sea a ese cosmopolitismo, incluyendo su versión africana (en la línea del Afropolitismo de Mbembe11), o al llamado nomadismo del arte contemporáneo (la forma con que los artistas de varios orígenes y sus obras viajan a nivel regional, continental y global). Para que la circulación contra-hegemónica de la producción cultural, en general, y del arte contemporáneo en particular, cumpla sus designios de resistencia, debe mantenerse críticamente consciente del modo en que el “globo encoge a quienes lo poseen”, mientras que “para el desahuciado o el expulsado, el migrante o el refugiado, ninguna distancia asusta más que los pocos metros que separan las fronteras” 12

Al ponderar los signos visuales (figuras públicas, paisajes, productos, logotipos, etc.) y lingüísticos (marcas, eslóganes publicitarios, fechas, etc.) que las bolsas diseminan, se entiende cómo la elección de este tipo de objeto permite igualmente a Chagas, en las dos fases distintas de la serie, contar una especie de narrativa alternativa de los dos momentos históricos recientes, enfatizando tanto las discontinuidades, como las continuidades entre ambos, en una perspectiva simultáneamente global, continental, regional y local.

Las bolsas del Edson Chagas

Si, en 2011, reconocimos a Obama así como a Ronaldo y Messi en ‘mundos de esperanza’ tecnológica entre resorts y rascacielos al más puro estilo Dubái, en 2017, destaca la Union Jack, la bandera del Reino Unido, entre otros indicios preocupantes para la reinstauración de las fronteras, y motivos que se refieren a la importación de bienes de primera necesidad por parte de Angola, cuya economía permanece dependiente de la exportación de petróleo y de la fluctuación de sus precios. En efecto, entre 2011 y 2017, varios fenómenos globales, continentales y locales se mantuvieron relativamente inalterados, como, por ejemplo, la intensa actividad económica china en el continente africano y, en particular, en Angola, y más genéricamente, un estatus quo reificante y consumista.

Al contrario de la primera parte de la serie, la segunda, ahora expuesta en Luanda, fue totalmente fotografiada con bolsas encontradas por el fotógrafo en el mercado de São Paulo, un hecho que, por sí solo, demuestra tanto la inscripción local del proyecto, como la inserción inequívoca de Angola en las redes contradictorias de la globalización. Al colocar las bolsas en su propia cabeza, Chagas les da la vuelta y de esa forma desacelera y desnaturaliza la inmediatez normalizadora con la cual ellas mismos y sus mensajes circulan. Sin dejar de implicarse a sí mismo y, por extensión, a todos nosotros, el artista nos incita a un cuestionamiento esencial, como punto de partida para la búsqueda conjunta de otros modos de vida. 

  • 1.Uma parte muito reduzida de Oikonomos (2017) foi mostrada no contexto da exposição colectiva Both, And, na Stevenson, na Cidade do Cabo, entre 5 de Julho e 21 de Agosto de 2018.
  • 2.Ana Balona de Oliveira, ‘In Slow Motion: A Fotografia de Edson Chagas/ In Slow Motion: The Photography of Edson Chagas’, in NOVO BANCO Photo 2015: Ângela Ferreira, Ayrson Heráclito, Edson Chagas (Lisboa: Museu Coleção Berardo, 2015), pp. 91-116; Ana Balona de Oliveira, ‘Journal of Uncollectable Journeys: Edson Chagas’s Found Not Taken Series and Other Works’, Nka: Journal of Contemporary African Art (2017), No. 40, p. 46.
  • 3.Balona de Oliveira, ‘Journal of Uncollectable Journeys’, pp. 44-55.
  • 4.Walter Benjamin, ‘The Work of Art in the Age of Mechanical Reproduction’, in Illuminations, intro. Hannah Arendt, trans. Harry Zorn (London: Pimlico, 1999), pp. 217-252.
  • 5.Rosalind E. Krauss, The Originality of the Avant-Garde and Other Modernist Myths (Cambridge, Mass.: MIT Press, 1985).
  • 6.Balona de Oliveira, ‘Journal of Uncollectable Journeys’, pp. 44-46. No trabalho de Chagas, a serialidade surge também sob a forma de fotografias impressas em cartazes que o espectador pode levar consigo, como ocorreu com Found Not Takenem Luanda, Encyclopaedic City, na 55ª Bienal Veneza, em 2013, e, posteriormente, noutros contextos. Oikonomos também foi exibido desta forma em Both, And.
  • 7.Edson Chagas, ‘Most of my work is series. It’s a method that reflects how I feel things’, Contemporary And (2013), https://www.stevenson.info/sites/default/files/2013_suzana_sousa_contemp….
  • 8.Dambisa Moyo, Dead Aid: Why Aid Is Not Working and How There Is a Better Way for Africa (London: Penguin, 2009).
  • 9.Edson Chagas, ‘Artist Statement – Oikonomos’ (2015), página não numerada, tradução da autora.
  • 10.Edson Chagas, ‘Grande Entrevista – Cultura’, de Marta Lança, Rede Angola (2015), http://www.redeangola.info/especiais/entrevista-edson-chagas/.
  • 11.Achille Mbembe, Sortir de la grande nuit: essai sur l’Afrique décolonisée (Paris: Découverte, 2010).
  • 12.Homi K. Bhabha, ‘Double Visions’, Artforum (January 1992), p. 88, tradução da autora. 

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Articulo publicado originalmente en Buala

Traducción: Ángela Rodríguez Perea

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