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Nii Ayikwei Parkes, el renacer de la literatura de Ghana

Javier Mantecón 22 noviembre, 2018
nii ayukwei parkes
Hablamos con Nii Ayikwei Parkes, faro de la nueva generación de literatos de Ghana. Su obra, ya con impacto internacional, se ha traducido a numerosos idiomas combinando la efervescencia urbana de las grandes ciudades africanas y la tradición oral. Hablamos con él con motivo de la edición en castellano de “El enigma del pájaro azul” (Club Editor, 2017), libro del mes en afribuku.

La literatura de Ghana nunca ha sido un referente en el continente. Su pequeña producción siempre ha quedado empequeñecida respecto a las fructíferas escenas de sus países vecinos. Situarse entre Togo y Costa de Marfil y demasiado cerca del gigante Nigeria no ayudó a que las letras ghanesas se desarrollaran. Demasiado talento alrededor y poco interés entre su población, la cual apenas pueden acceder a libros editados, no por falta de medios, sino por la ausencia de los mismos. En definitiva hasta hace cinco años, la escena literaria de Ghana era un poco menos que un erial. Pero Ghana está, por fin, despertando de su letargo cultural que le ha azotado desde finales de los años 80 y la literatura no iba a ser menos. Poco a poco comenzamos a ver nombres ghaneses incluso en librerías generalistas españolas. Autores como Yaa Gyasi, Taiye Selasi, Kofi Awoonor, Ama Ata Aidoo o Ayi Kwei Armah se traducen y se leen en varios idiomas, indicativo del empuje de la nueva escena literaria de la antigua Costa de Oro.

A estos nombres tenemos que añadirle a Nii Ayikwei Parkes, sinónimo del renacer de las letras ghanesas de los últimos años. Editor, poeta y novelista, Nii Ayikwei Parkes ha gozado de las mieles del éxito gracias a su novela “El Enigma del Pájazo Azul” (Club Editorial, 2017) traducida al español, que combina la deliciosamente novela policiaca con la oralidad africana. Nos entrevistamos con el autor nacido en Londres pero criado en Accra, en medio de la promoción para completar el crowfunding para editar su nuevo libro de microrelatos “The City Will Love You” .

 


Eres poeta, escribes novelas y  también eres artista de spoken word. ¿Cómo empezaste a interesarte por el mundo de las palabras?

Crecí en una casa donde había muchos idiomas y la música de cada uno de ellos plantó en mí una semilla de amor por las lenguas y por las posibilidades que ofrecen. Creo que ese amor se hizo más fuerte una vez que crecí y aprendí otros idiomas. Esa es la raíz de mi carrera, pienso.

¿Cómo empieza un joven ghanés a ser un profesional del sector literario y artístico?

Para mí escribir era una afición, un hobby muy importante que he llevado conmigo a lo largo de toda mi vida. Estudié ciencias y sigo amando las ciencias, pero en un momento dado me di cuenta de que mi amor por la literatura era más fuerte, así que dejé mi trabajo y decidí hacerme escritor.  Y ha habido muchos sacrificios, sobre todo económicos, además del hecho de estar durante periodos muy largos lejos de mi país, que quiero mucho, pero que no tiene verdaderas infraestructuras para los artistas profesionales.  Pero todo eso ha valido la pena.

La poesía ha sido una expresión constante en tu carrera y has compilado tus poemas en dos libros. El último libro de poesía que publicaste y que aún no se ha traducido al español, “Making of You” (“Haciendo de ti”), tiene su propia historia, como un comercio de esclavos inverso. ¿Cómo desarrollaste la idea?

Los poemas que conjeturan alrededor del comercio de esclavos son una sección, no son el libro completo. Estoy seguro de que salta a la vista que Parkes no es un apellido ghanés típico. Los miembros de mi familia paterna fueron víctimas del comercio de esclavos, pero pudieron volver a Sierra Leona y mi propio padre migró a Ghana. Así que esta era una serie de poemas muy personal.

Sin embargo, el comercio de esclavos y el cruel sistema de cautiverio que lo siguió es un tema muy emotivo y del que se ha escrito en numerosas ocasiones.  Y yo quería escribir sobre ello de tal manera que utilizase mi formación científica, que permitiera al lector partir de un lugar donde parece que se está leyendo ficción, pero que se haga obvio que, independientemente de cómo se cuente la historia, es una salvajada y que si nosotros, las víctimas, podemos ir por el mundo sonriendo, es por el milagro de nuestra fortaleza, por nuestra supervivencia a las heridas mentales que dejó aquella crueldad y por nuestra habilidad a sacar algo bueno de las peores situaciones.

El libro “El enigma del pájaro azul” ha sido traducido al español. En una novela que contiene tanto texto en piyin, ¿cómo piensas que se pueda hacer una buena traducción?

Tengo mucha fe en los traductores realmente dedicados a su oficio. Al final, el idioma solo consigue expresar de forma aproximada cómo nos sentimos, nunca llega a retratar la historia completa. Algunos significados de las cosas están en su música o en su expresión, por eso creo que si un traductor lee con la mente abierta y los oídos atentos, pueden ocurrir cosas increíbles.

En la novela llegas a enfrentar mundos que no siempre están en contacto en Ghana, la ciudad y el pueblo. La relación entre estas dos formas de vida es cada vez más distante.  ¿Tenías la intención de conectarlas para dar una visión más global del tema principal de la historia?

Tengo tendencia a evitar la palabra “enfrentamiento”, porque en la vida las cosas siempre se presentan en una escala sucesiva. Somos todos híbridos, y creo que eso es más o menos lo que la novela intenta expresar. Se apoya contra la tendencia del cliché y de la categorización fácil. Es el pueblo diciendo; “sí, te reconocemos, ciudad, algunos de nosotros vamos hasta ti y volvemos, pero no te dejaremos borrarnos, porque poseemos algo muy bueno aquí”. 

La Ghana moderna está cambiando muy rápido. ¿Cómo sientes esta pérdida de la cultura ancestral?

Creo que las culturas perduran incluso cuando pensamos que nos hemos deshecho de ellas. Lo triste es cuando, aun estando influenciados por culturas antiguas, las desestimamos. Eso es peligroso porque no llegamos a comprendernos del todo a nosotros mismos o nuestras motivaciones, y a veces nos dejamos llevar por la violencia y la amenaza de defender cosas que ni siquiera comprendemos. Nuestro contacto con Europa y el tipo de educación que siguió amenazó a muchos países de África Occidental con borrar lo que venía anteriormente, sin interrogar lo nuevo, sin valorar lo antiguo para mantener lo bueno, en vez de desestimar todo. 

¿Crees que a los jóvenes ghaneses les interesa su cultura? No solo la tradicional, sino también la urbana. 

No mucho, y creo que eso es culpa de los líderes políticos. El estado dicta lo que se estudia, cómo se estudia, etc. Y si no otorgas importancia a nuestra historia, a sus tradiciones y sus instituciones, la juventud nunca va a sentir orgullo por todo lo que precede. Acabas con jóvenes desarraigados a los que solo les interesan las cosas que llegan de fuera, cosas con un brillo cuya fuente ni siquiera conocen. 

A lo largo de la novela, los personajes de Yaw Poku y Kayo representan dos maneras muy distintas de concebir la verdad. ¿Estabas buscando esta dualidad? 

Sí y no. Creo que representan a híbridos que vienen desde dos direcciones y que, al final, están cerca de un mismo lugar. Por lo tanto sí, al principio tienen dos maneras diferentes de ver la verdad, pero no creo que sea ya el caso al final de la novela: el viejo ve lo bueno del nuevo, el nuevo alcanza a apreciar los conocimientos del viejo.

La corrupción de la policía ghanesa es recurrente en la novela. ¿Vislumbras un futuro próximo en el que los ghaneses puedan tener confianza en las instituciones?  

¡Ja! La ironía es que la gente tiene la impresión de que solo hay un policía corrupto de verdad en la novela, el resto es consciente de sus faltas y de su poder y tratan de hacer que las cosas funcionen a pesar de todo.  Creo que la vida suele ser así: nos centramos en lo malo y nos perdemos lo bueno o, como se suele decir, una manzana mala estropea todo el barril.  

La comida ghanesa está muy presente en la novela, casi podemos oler el banku y el fufú mientras leemos, pero esta sigue estando muy conectada con el universo del pueblo. ¿Crees que la globalización urbana está acabando también con la cultura gastronómica? 

Eso no es posible. ¡La comida está demasiado buena!  

Intentar editar un libro en Ghana no es fácil. ¿Publicas allí?

Como he dicho anteriormente, pasé bastante tiempo fuera de Ghana, al principio de mi carrera, porque las infraestructuras sencillamente no existían. Es posible publicar en Ghana, sí. ¿Pero es posible publicar bien en Ghana? Esa ya es otra cuestión. Por el momento no es posible, pero diría que las cosas están mejorando. Hay jóvenes aspirantes que llegan a la industria, una combinación de eso y de lo que la nueva tecnología permite hacer significa que se puede tener esperanza en el futuro.

Comparada con países colindantes como Costa de Marfil o Togo, la escena literaria de Ghana es más o menos reciente. ¿Por qué crees que se da esta situación?

Creo que no se puede pasar por alto el efecto de la serie de golpes de estado que hubo entre la década de los 60 y de los 80. Lo que ocurrió fue que los creadores abandonaron el país y nos quedamos sin mentores para apoyar el desarrollo de una nueva generación de escritores. Por eso es tan importante para mí  hoy en día pasar mucho tiempo en casa, estar disponible para orientar, para facilitar redes, para recomendar a jóvenes escritores a iniciativas internacionales, etc.

¿Qué proyectos futuros tienes? 

La que hago principalmente ahora es un crowdfunding a través de Unbound para una colección de historias breves llamada The City Will Love You (“La Ciudad Te Amará”), historias que son únicamente urbanas, que reflejan los diferentes tipos de vidas africanas que no siempre se muestran: triunfantes o tristes, expresan con una actitud desafiante sus propias realidades, independientes de la mirada externa. Espero conseguir que se termine de financiar pronto, para conseguir publicarlas en 2018. También he acabado un nueva novela, Azucar, que es una historia de amor ambientada en una isla hispanohablante imaginada situada en el Caribe, y trata de la pertenencia. En principio se publicará en inglés en 2019.  Por supuesto, sigo escribiendo poesía, ¡mi primer amor!

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“El enigma del pájaro azul”, publicado en español por Club Editor, es el libro del mes en afribuku en  noviembre de 2018. 

 

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