afribuku.com

Sáhara Occidental: resistir con la pluma

Invitado 8 septiembre, 2016

Autor invitado: Omer Freixa (*)

El conflicto en el ex Sáhara español continúa sin resolución, superados 40 años de su inicio. Como aconteció en otros dominios coloniales africanos, la retirada española de agu última posesión en África fue apresurada, en 1976. Al hacerlo perdió de vista organizar un referéndum de autodeterminación demandado por el pueblo saharaui y por las Naciones Unidas.

Aprovechando la confusión y las riquezas de un territorio escasamente poblado, pero abundante en fosfatos y reservas pesqueras, además de ciertos yacimientos petrolíferos, Marruecos y Mauritania lo ocuparon. Si bien la ONU se resistió a ésta, no intentó detenerla. Los locales resistieron, pese a que la misma fue débil frente al poderío militar marroquí, pero el Frente Polisario, fundado en 1973, lo hizo firmemente con guerrillas, contando con el apoyo de la vecina Argelia, mientras Marruecos fue respaldado por las potencias occidentales, temerosas del acercamiento soviético en la Guerra Fría.

La resistencia saharaui provocó en parte la retirada mauritana en 1979. Argelia ayudó a los rebeldes, intensamente bombardeados por la aviación marroquí, a encontrar refugio y así se fueron consolidando los campamentos en Tinduf, sitio que en 1977 albergó a 30.000 saharauis y hoy son más de 150.000. Asimismo, Argel reconoció a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), en 1976, al igual que la Unión Africana, excepto Marruecos que se alejó de la organización. La RASD es un Estado no reconocido cuyo grueso de población y ciudadanía vive en el exilio. A comienzos de los 80, sobrevino la idea de Marruecos de construir una muralla para aislar al enemigo, debilitarlo y evitar ataques del Polisario, el muro más largo del mundo tras la Gran Muralla china. Los gastos del conflicto a Marruecos empobrecen, se estimó durante 30 años la pérdida del 2% del PIB en el ritmo de su crecimiento.

El saharaui es el único pueblo árabe e islámico que es a la vez hispanoparlante. Si los saharauis dicen que el español es lo único bueno que les dejó el colonizador, sueñan con ser vínculo entre África y América latina. En ese contexto aparece la generación de jóvenes poetas saharauis, que mira más al mundo hispano que al árabe, aunque sin perder de vista el nexo con el último. Su producción se escribe en español y estos escritores se sienten más próximos a los países latinoamericanos que a las monarquías árabes, como la opresiva de Marruecos.

La Generación de la Amistad Saharaui está compuesta por un núcleo de jóvenes formados en Cuba, denominados “cubarauis”, que volvieron embebidos del discurso revolucionario de la isla y pretendieron, partiendo de ese idealismo, la autodeterminación de su país, con la posibilidad promisoria de un referéndum propuesto en 1991 pero hasta ahora no llevado a cabo. Sus miembros portan una manifiesta desilusión al haber encontrado quietismo y resignación en los más grandes, como sus padres. Superponiéndose generacionalmente a veces con la anterior Generación del Exilio, a todos sus miembros la ocupación los afectó. Muchos fueron y retornaron de Cuba, una de las naciones latinoamericanas en primero reconocer la causa del pueblo, con ganas de recomponer el equilibrio perdido. Pero la desazón los condujo una vez más al exilio, a España, en donde produjeron poesía en español como forma de hacer catarsis, transmitida por muchos de ellos al emplearse en la Radio Nacional Saharaui, en la segunda mitad de los años 90.

La poesía de la Generación de la Amistad surgió como una forma de afrontar el exilio con el que carga esta generación, como una poesía política y de lucha que denuncia la ocupación marroquí y el silencio de la comunidad internacional. Los artistas de esta Generación crecieron con los versos de Martí, la generación del 27, Neruda y Galeano, entre otras influencias literarias y poéticas del otro lado del Atlántico. También en la producción se observa la impronta de la combativa poesía en hassanía, la lengua árabe de origen de los saharauis. Internet les ha ayudado a difundir su obra, por ejemplo, en Marruecos muchos de sus versos se han convertido en desafiantes graffitis.

Temas, autores y versos

Los temas centrales en la poesía de este grupo son el amor a la tierra perdida, el efecto del tiempo en el cuerpo, la crítica social y el rol de la poesía y del poeta en la trayectoria del luchador.

ebnu

Web Latin American House. Festival de poesía latinoamericana y saharaui. Mayo de 2006.

El tópico de la tierra perdida lo trabajó Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu, un cubaraui residente hoy en España, nacido en Amgala (Sáhara Occidental) en 1968, cuando le recita a su lugar de origen y lamenta en una estrofa el despojo y el desarraigo sufrido. “Amgala” se titula su poema y en éste expresa:

“Sola te quedaste, Amgala

sin vientre y sin senos

sin brazos y sin ojos

sin padre y sin mí”.

La crítica social se observa en otro poema suyo, “La opulencia de los pobres”, el cual se cita en extenso y, muchas veces (como en el presente), la religión es objeto de ataque:

“IGLESIAS

MEZQUITAS

SINAGOGAS

PAGODAS

Hermosas formas y alturas

se alzan en nombre de Dios

desafiando la miseria de los pobres

de los eternos vagabundos del señor

que pululan por las callejuelas de la vida

implorando al todopoderoso

un simple cobijo

donde abrigar su hambre de mañana”.

fatma-galia

Blog de Nekano Vado, una visita a la librería Tintas de Bilbao. Septiembre de 2014.

Como la militancia también es poética, ésta acusa al ocupante marroquí de los males infringidos al pueblo saharaui, como lo hacen los versos de la poetisa y periodista, actualmente residente en el país vasco español y formada en Cuba Fatma Galia Salem, La Gata, en “Lágrimas de un pueblo herido” (1998), la nacida en los años 70, resume:

“Lágrimas de un pueblo herido por pájaros de fuego

y balas de veneno.

Palomas mensajeras de paz que vuelan

sobre el desierto deprimidas y sin silbido

en duelo al mártir caído.

Llantos de niños huérfanos y madres viudas

que perdieron al ser querido”.

El nombre del poema anterior se repite en parte en su primera compilación, Lágrimas de un pueblo herido. Poemario por un Sáhara libre, de 1998, aparecida en digital el año pasado, de la cual, entre los poemas elegidos, se lee en una estrofa de “Patria” una invocación al deber revolucionario, interpelando la poetisa a su pueblo de la siguiente forma:

“Mi tierra amada ¡Levántate! y mira

al Frente Polisario con la moral alzada, Saguía el Hamra tu cuna más

adorada y río de oro tu estrella más

iluminada”.

La poesía sirve también para hacer catarsis. Es el caso de una del autor Mohamed Ali Ali Salem. Nacido en 1958 y residente en España, en 2004, por medio de “A la deriva”, rindió honor a la memoria de su hijo Bachir Mohamed Ali, caído un año antes.

“Se me fue la vida

y la alegría de vivirla

y solitario y solo,

solo, solo y solo. (…)

No hay presencia

que me haga compañía.

No hay palabras

que me alivien

y solo soy fuerte

si te lloro

y solo existo

si te pienso”.

bahia

Foto: Blog Generación de la Amistad.

Sobre la invisibilidad o el escaso conocimiento que se tiene del conflicto en el Sáhara se reflexiona en “Me pregunta y se autoculpa”, de Bahia Mahmud Awah, nacido en 1960 al sur del ex Sáhara español, y formado en Cuba durante seis años. El autor escribió:

“Niños de Irak,

niños de Palestina…

Pero hay otros olvidados

para los que nunca hay espacio.”.

boicha

Limam Boicha. Foto de perfil de su cuenta de Facebook.

Limam Boicha (1972), otro de los “cubarauis”, residente en Barcelona, compuso “Poligamia”, poema en el que sin faltar el respeto a la tradición, de todos modos va un poco más allá y, evidenciando cierto tono irónico, lo cierra así:

“Tengo tres…

tres amantes:

Sahara, Cuba y Canarias;

y a las tres

las quiero por igual.”.

Jugando con la ironía (y con la geografía) en un breve pero contundente “Un beso”, Boicha expresa:

“Un beso

solamente un beso,

separa

la boca de África

de los labios de Europa.”.

En la estrofa de Boicha hay una denuncia de la indiferencia europea por África y, en particular, por la causa saharaui, como se repite antes en el material citado de Bahia. A propósito, los activistas y poetas deben ser la voz de un pueblo oprimido. Por eso es que la poesía saharaui sembró la conciencia nacional, en la relación siempre presente entre poesía y revolución. “La revolución nos convirtió a todos en poetas” sentenció Ljadra Mabruk, apodada “la poetisa del fusil”, una octogenaria que se inmiscuyó en la resistencia pero que solo tomó la palabra como arma y aliciente para los combatientes, poemas que fueron recitados y cuya nieta, Aziza Brahim, hoy da voz por medio de la música en la continuidad del compromiso familiar con la causa. Mabruk remató su viejo “La ofensiva del Magreb Árabe” de esta forma:

“Todos nuestros esfuerzos

deber dirigirse

a la convicción

contra un enemigo

cuando a ellos nos enfrentamos

detrás de sus muros

y liberamos territorios del Sahara

y le demostramos que

el Sahara no es Agadir

ni Casablanca

es sólo el Sahara,

un pueblo que aspira a su libertad

y tras ella lleva un siglo”.

El Sahara respira poesía, anhelos de libertad. Es un grito que quiere dar a conocer al mundo. Quien quiera oír que oiga, dice una letra.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

(*) Omer Freixa es historiador africanista argentino. Investigador, docente y escritor. Profesor y licenciado en historia por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Máster en Diversidad Cultural con especialización en estudios afroamericanos por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF).

Fotografía de portada: Karlos Zurutuza.

Like this Article? Share it!

About The Author

1 Comment

    Leave A Response