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“Sin sabor”, por Osahon Ize-Iyamu

Invitado 22 agosto, 2016

* Serie “Lecturas de Verano”. Relato finalista del primer concurso fotográfico de AFREADA

Eki sabía que no tenía que comer de su propio producto, pero había sido un largo día. No era fácil vender magia a la gente.

“Es como si no quisieras que nadie compre tus cosas”. Se dio la vuelta y vio a Bama, con una mano en la cadera, la otra sosteniendo la bandeja de cacahuetes sobre la cabeza. Suspiró. No podría entender hasta que no hubiera probado. Eki partió la naranja en dos y le dio a su amiga la segunda mitad. No le gustaba compartir, pero sí le gustaba demostrar que tenía razón.

Bama alzó una ceja y mordió lentamente, sorbiendo el jugo ruidosamente. Levantó la vista hacia Eki y abrió los ojos como si fueran dos soles. Eki sonrió.

“¿Está bueno, a que sí?”

Bama asintió y se limpió la boca con la manga. “¡Está bueno, oh! ¡Ah! Esta no es una naranja corriente. La mejor que nunca he probado. ¡Los clientes van a hacer cola por tu producto, oh! ¿Quién te vende esto?”

Eki se inclinó hacia ella, con su voz reduciéndose a un susurro.”Magia”

Bama silbó y casi le dio una bofetada, pero Eki la esquivó, golpeando al hombre que venía cada miércoles a vender pollo. Este la observó y se volvió hacia Bama, que volvió la vista para el otro lado.

“No tengo tiempo para tus tonterías.  Niña endiablada. No sabes que algunos de nosotros también tenemos que comer.

“Es magia. Pasó cuando fui a visitar a mi familia al pueblo” -Bama la ignoró, corriendo de la acera a la calle. Un cliente abrió la ventana y empezaron a negociar.

El cuerpo de Eki se combaba con el peso de la bandeja sobre su cabeza. Tenía ganas de dormir, pero el día no había acabado. Cuando su Tía la había traído desde el pueblo, ella esperaba ser dosméstica, pero la mujer se había olvidado de ella y Eki tuvo que arreglárselas por su cuenta. Descendió la bandeja y se chupó los labios. Estaba tentada a coger otra, pero recordó lo que la bestia le había dicho acerca de comer muchas…

Caminó entre el tráfico de nuevo, persiguiendo coches que la ignoraban hasta que uno comenzó a avanzar más lentamente y el hombre sacó su dinero.

“Dos naranjas, por favor”.

Ella se detuvo. “Solo una, caballero”.

“¡Ah-ah!” El hombre gruñó y agitó el dedo en su dirección.

“Ahora resulta que la vendedora me dice a mí cuántos frutos tengo que comprar. ¿Es así como se hacen las cosas ahora?”

“No, señor.” Sintió algo incómodo por el estómago mientras le daba al hombre las naranjas.

Él le arrojó algunos billetes a la cara antes de cerrar la ventana y alejarse con el coche. Eki tuvo miedo al pensar en las instrucciones de la bestia al tiempo que se echaba para atrás y observaba el coche pasar entre el tráfico.

Foto: UA.X

Foto: UA.X

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*Osahon Ize-Iyamu es autor de ficción literaria y especulativa. Vive en Nigeria, donde actualmente trabaja duro en su primera novela.

* Este es uno de los relatos finalistas del primer concurso fotográfico organizado por la revista AFREADA. El desafío consistía en contar, en un máximo de 500 palabras, la historia de la chica de esta imagen del artista y fotógrafo UA. Conozcan el trabajo de UA pinchando aquí.

* Traducción: Ángela Rodríguez Perea.

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