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Jupiter & Okwess: «En América Latina nos encontramos con nuestros descendientes lejanos»

Jupiter & Okwess, una de las bandas más exitosas de la República Democrática del Congo, acaba de presentar su nuevo álbum, Na Kozonga. En este trabajo, el grupo pone especial énfasis en la música latinoamericana, realizando diferentes colaboraciones. Además, América Latina es un continente con gran interés en la música de esta formación, lo que explica que despierten el entusiasmo del público latino cada vez que ponen un pie en el escenarios.

Jupiter & Okwess es uno de los nombres que más rápido ha alcanzado la internacionalidad en estos últimos años. Aunque la banda se formó en 1990, los conflictos armados sufridos en la República Democrática del Congo, forzó al grupo a parar su ascendente carrera en el continente africano, por donde ya habían girado con asiduidad. Algunos de los miembros de la banda abandonaron el país, pero otros, entre los que se encuentra su líder Jupiter Bokondji, decidieron quedarse en Kinshasa y continuar ofreciendo su música a la población local. Una vez la situación política se “estabilizó” ligeramente en RDC, Jupiter & Okwess consiguieron reactivar su actividad en la región y grabar su debut discográfico en 2013. Desde el lanzamiento de su primer álbum, Hotel Univers, su potaje musical en el que los ritmos tradicionales, la rumba, la electrónica, el afropop e incluso la música latina, ha conseguido por méritos propios conquistar los escenarios de medio mundo. Su propuesta se asentó con su segundo álbum Kin Sonic en 2017, sumergiendo al público en un alucinado torbellino musical con tal energía que es imposible escapar de él. 

Hablamos con el líder de la banda, Jupiter Bokondji, de su nuevo disco Na Kozonga (Everloving Records), en el que el grupo consagra su psicodélica propuesta al mismo tiempo que continúa abriendo su música a nuevas latitudes manteniendo esa locura, ya marca de la casa. 

Na Kozonga significa el lanzamiento de su tercer álbum en el ámbito internacional. ¿Cómo se siente al presentar este álbum en la actual situación de pandemia?

El lanzamiento del álbum estaba previsto para mayo de 2020. Pero con la situación del virus, lo retrasamos hasta abril de 2021, este mes actual, presentando algunos singles, lo que nos dio una mejor oportunidad de ser escuchados y compartir nuestra música.

¿Cuáles son las diferencias más notables entre Na Kozonga, Hotel Universe y Kin Sonic en su opinión?

Hotel Universe fue la presentación de la diversidad cultural de nuestro país. Kin Sonic era un cohete espacial que había que poner en órbita y Na Kozonga es la explosión, el disco de la democracia, con más apertura, presentando, donde todos se encuentran. Ya no estoy entre la espada y la pared como con los discos anteriores. 

La formación de la banda se remonta a 1990, ¿cree que el sonido de la banda ha cambiado?

La alineación actual es de 2003, aunque yo empecé en 1983. El sonido ha evolucionado mucho con los consejos de Marc Antoine Moreau, mi difunto manager, al que rindo homenaje en MARCO, un tema de Na kozonga. También está la contribución de François Gouverneur, mi actual manager, las reuniones, las colaboraciones con Damon Albarn, Warren Ellis, Ana Tijoux, Yarol Poupaud, Delphine Ciampi, Anne Milioud-Gouverneur… y sé que continuará

Copyright Florent de la Tullaye

Las colaboraciones siempre han estado muy presentes en la música de Jupiter & Okwess, pero esta vez en Latinoamérica especialmente, ¿qué aportan al disco?

En América Latina, nos encontramos con nuestros descendientes lejanos. Vivimos los mismos problemas, la injusticia social, la explotación, la ecología, la impunidad… añadieron su huella vibrante y positiva.

¿Cómo definiría su interés por la música latina contemporánea?

Escuchar la mayoría de los ritmos latinos, es como escuchar la música tradicional de mi país, pero mezclada, mezclada, más rica armónicamente para algunos. No soy yo quien haya dicho que África es la cuna de la humanidad. También está el hecho de que son nuestros antepasados deportados por la colonización los que, mezclados, dieron la actual América Latina. Estamos vinculados culturalmente.

Los likembes y las guitarras también están muy presentes en Na Kozonga. La música contemporánea utiliza cada vez menos instrumentos, ¿qué aportan los instrumentos a su música? 

Los instrumentos nos permiten expresar mejor nuestras emociones, nuestra alma. Es cierto que con la evolución de la tecnología, hoy podemos hacer música casi sin instrumentos. Pero para nosotros, los instrumentos son la vida, es la vibración de lo que sentimos en nuestro interior, tocando en directo.

¿Cómo definiría el término Bofenia Rock?

Bofenia Rock es una combinación de dos palabras, como puedes ver. Bofenia es el nombre de uno de los ritmos tradicionales de mi etnia mongo, como muchas otras. Puedo mencionar a Iyaya, Zebola… Y Rock porque mi voz es rock. Pensamos que por qué no llamar a la música que hacemos, como otros han llamado a la suya funk, salsa, flamenco… Y elegimos Bofenia Rock porque sonaba bien. Pero también podría ser Iyaya Rock, Zebola Rock…

Podemos encontrar algo de clasicismo si queremos, en el álbum como en Abalegele Gale, Izabella o Bolingo, especialmente a través de la acústica.

Queríamos que Izabella fuera así, por ejemplo, en referencia a cómo lloramos a nuestros muertos, con la voz y la percusión esencialmente, sin importar el tema de la canción. Lo tocamos como si estuviéramos en un velatorio, como es tradición en nuestro país. De hecho, pasé un periodo de mi vida tocando en funerales de esta manera, un estilo que llamábamos Kotis en aquella época. Si tenemos que hablar de Abalegele Gale, este gran sonido del Preservation Hall Brass de Nueva Orleans, la forma en que tocan, es casi igual a lo que aquí llamamos «bandas de música», bandas de música que tocan durante el luto, las fiestas… 

Copyright Marcelo Quiñones

Hablando de tradición, sus orígenes provienen de la etnia mongo, que es una influencia en su música

Yo soy mongo pero seguimos en la diversidad porque el Congo es musicalmente muy rico. El país está compuesto por unos 450 grupos étnicos, cada uno con su propia música. Intentamos explotarlos y exponerlos al mundo, a nuestra manera. 

Podemos traducir Okwess como «gombo», ¿cómo se maneja no sólo la combinación de diferentes músicas congoleñas sino también con otras como la brasileña o la chilena?

Okwess significa «comida». Consideramos la colaboración con Brasil o Chile como especias, para añadir más sabor a nuestra salsa, para que todos puedan comer con apetito 

Ha vivido en Alemania durante parte de su vida, ¿ha influido este hecho en su música?

Descubrí que la música que escuchaba en el Oeste era más de casa. Excepto que en casa, esta música está todavía en su estado crudo. De eso me di cuenta cuando volví de Alemania, escuchando la música tradicional de mi país. Y me revolvió… Por eso nuestro enfoque es revalorizarlos.

Kasai All stars, Staff benda bilili, Mbongwana star, Bantou mentale… ¿cómo valora el papel de Congotronics después de casi 20 años de su nacimiento?

Más bien representamos la diversidad de todos estos grupos, que en su mayor parte mantienen un estilo específico para un grupo étnico. Por ejemplo, Konono n°1 es exclusivamente Bas-Congo, Kassai All Stars, Kassai… Jupiter & Okwess es una diversidad.

¿Cómo ve el presente de la música congoleña? ¿y su futuro?

La música congoleña siempre ha estado presente desde hace mucho tiempo. Con nuestra evolución, permitiremos el descubrimiento de varios otros pequeños Jupiter, que vendrán a prender fuego a todos los escenarios del mundo. 

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