afribuku.com

La tradición renace: Retrofestival de Niamey

Javier Mantecón 7 mayo, 2013

Níger está de celebración. El Festival de la Juventud ha vuelto. Este hecho significa la recuperación de uno de los eventos artísticos más representativos de este país del Sahel que, habiendo nacido en 1976 en la ciudad de Zinder, tuvo que ser suspendido durante más de una década debido a los conflictos bélicos internos que ha sufrido esta área.

El Festival de la Juventud (Festival de la Jeunesse) se desarrolló durante más de tres décadas como una iniciativa itinerante en la cual diferentes agrupaciones de todas las siete regiones de Níger viajaban por el país a modo de caravana presentando sus obras siempre asociadas a las artes escénicas. Esta movilidad cultural supuso uno de los grandes catalizadores de la creación de una identidad nacional y de un intercambio artístico en un territorio vasto y con un grado de comunicación interno muy limitado.

Ya en 2013, el Ministerio de Juventud, Deportes y Cultura ha hecho renacer de sus cenizas a una de las propuestas culturales más importantes del país, permitiendo recuperar su espíritu original. El Festival de la Juventud se rebautizó como Retrofestival y, manteniendo su estructura nómada, tan presente en la realidad social del país, busca recuperar el tiempo perdido y la gloria pasada adaptándose a los nuevos tiempos.

El 27 de abril fue el día elegido para relanzar el Retrofestival en Niamey, y para ello se escogió uno de los lugares más icónicos de la ciudad, el Centro Cultural Oumaru Ganda, que ya había recibido las ceremonias de inauguración del antiguo Festival de la Juventud en muchas ocasiones. Tras los correspondientes discursos oficiales, el Retrofestival arranca presentando una programación basada en la tradición recopilada de estos últimos años de ausencia, intentando continuar el trabajo previo sin ningún tipo de complejos. Para ello se presentaron agrupaciones de las regiones más lejanas y conflictivas de Níger en estos momentos, todo ello aderezado con una puesta en escena impecable, favorecida por el gran escenógrafo del país, Alichina. De la provincia de Diffa, en la frontera con el Chad, tuvimos como representantes a Yabissimillah, grupo de jóvenes femenino que basando su música en instrumentos de cocina, nos deleitaron con un espectáculo vivaz y único.

De la región de Tillaberi, de tradición songhai y la más representada en el festival, visitaron Niamey cuatro compañías de danza tradicional que no habían pisado los escenarios de la capital en más de veinte años. Las diferencias estilísticas y formales de las propuestas de Binga Koumbey, Borguiney, Lamrou y Kafoma, no hizo más que atestiguar la riqueza y diversidad de esta región, situada al Noroeste del país junto a la frontera de Malí.

afribuku2

© Javier Mantecón / afribuku

Por último, representando a la provincia más extensa de Níger, Agadez, el grupo musical tradicional Kontchian Hankali y la compañía de danza Iddah, nos acercaron a aspectos de la cultura tuareg, como la representación de la ceremonia del divorcio,  tan ancestrales como fascinantes.

La buena entrada que registró la sala certificó el interés de la población de Niamey por culturas que, aunque viven en su propio país, no siempre se ven representadas en la capital. Tradiciones antiguas, ligadas a la agricultura, a la tierra y a los ritos sociales ancestrales, que perviven en un mundo globalizado gracias a la importancia que sus actores les dan a las mismas. Hace menos de una semana, se celebraron también en Níger los rituales anuales de posesión de los genios para la llamada a la estación de lluvias. En este pudimos comprobar también, la importancia de las tradiciones, muchas de ellas incluso pre-islámicas, y el papel activo que siguen teniendo en la población nigerina. El Retrofestival celebra esta diversidad y la comparte por todo el país, facilitando simultáneamente su conservación y protección en un futuro.

El Retrofestival continuará en Niamey su programación en mayo presentando obras de las regiones de Maradi, Tahoua, y junio de Zinder y de la propia capital. Como en el pasado, el festival buscará acercar estas propuestas a cada una de las regiones de Níger, favoreciendo la movilidad de los artistas y la difusión de su cultura, pero ¿será posible? De todos son conocidas las dificultades económicas que sufre el sector cultural en cualquier país del planeta, pero si a este hecho le sumamos que se trata del último país del Índice de Desarrollo Humano como indica la ONU y la difícil industrialización de su cultura tradicional, podemos prever una muy difícil organización de la famosa caravana que definía a este festival en un pasado.

Esperamos que las autoridades y patrocinadores respondan positivamente al grito de socorro que plantea la organización y los artistas que forman parte del Retrofestival, para poder estimular una de las escenas tradicionales más puras y vivas de todo el continente africano. Ánimo Níger, la lucha merece la pena.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

* Queremos agradecer desde afribuku a Sandra Fernández la cesión de su material y a Rosa Cardús su ayuda técnica. Gracias compañeras.

Like this Article? Share it!

About The Author

Leave A Response