afribuku.com

Aya de Yopougon salta a la gran pantalla

Alejandro de los Santos 31 enero, 2013

El próximo sábado 2 de febrero se pre-estrenará la película de animación de la novela gráfica marfileña Aya de Yopougon en la 40ª edición del Festival Internacional del Cómic de Angoulème (Francia), uno de los escenarios más prestigiosos a nivel mundial de este género. Este acontecimiento ha levantado una gran expectación por considerarse una de las obras más mimadas por el público francés y africano. La obra de la escritora Marguerite Abouet y del ilustrador francés Clément Oubrerie se hizo en el año 2006 con el primer premio del festival, y desde entonces se ha convertido en uno de los raros ejemplos del 9º arte que ha alcanzado una enorme popularidad dentro de la población lectora del África francófona. El estudio de animación Autochenille Production se encargará de realizar la producción de una película que será sin ningún género de dudas una de las creaciones más esperadas del año en el continente. La adaptación de cómics al cine de animación está convirtiéndose en una práctica bastante usual, tras los sonados éxitos de Marjane Satrapi con Persepolis o Ari Folman con Waltz with Bashir. Aya de Yopougon será todo un experimento sobre todo teniendo en cuenta la particularidad de la distribución cinematográfica en África, aunque la popularidad de películas de dibujos animados como la excepcional Kirikou et la sorcière, vaticinan un éxito casi garantizado.

Aya es una joven de 19 años, protagonista de la historia, que vive en Yopougon, barrio periurbano de Abiyán, capital de Costa de Marfil, a finales de la década de los 70. Habían pasado casi 20 años de la independencia de este país de Francia, y el gobierno del presidente Félix Houphouët-Boigny se encontraba en plena fase de expansión, conocida popularmente como “el milagro marfileño”. La prosperidad del sector agrícola favoreció un crecimiento financiero, educativo y cultural sin parangón en un continente vapuleado por la pobreza y por las dificultades de reactivar una economía sometida a la falta de cargos especializados tras la expulsión de los colonos. A finales de la década de los 70, algunos de los grandes males de África como la corrupción o el nepotismo más descarado comenzaron a asomar la cabeza en la vida política del país, haciendo mella en el funcionamiento de la sociedad marfileña. La novela gráfica Aya de Yopougon es un vivo retrato de las aspiraciones de la juventud femenina de clase media durante aquella época a través de las vicisitudes de tres amigas inseparables. Aya, la “empollona”, es responsable, feminista y luchadora. Su meta es convertirse en médico, muy a pesar de la voluntad de su propio padre, para quien la mujer no debe distanciarse demasiado de los morteros y de los pañales. Para Bintou los estudios carecen de importancia, el procedimiento de promoción social más veloz es la caza del nuevo rico africano en los maquis (bar-discoteca de barrio) de Abiyán. Por último, Adjoua es más inconsciente, se deja llevar por los anhelos de Bintou del enriquecimiento inminente, reflejo de la floreciente economía del dinero fácil y rápido. Las disparatadas relaciones entre estas jóvenes con sus familias y su entorno marcan el transcurso de una narración simple y divertida, amenizada más si cabe por las ilustraciones coloristas de Clément Oubrerie.

La novela gráfica aborda diferentes aspectos sociales y políticos que han determinado problemáticas contemporáneas comunes de casi todos los grandes núcleos urbanos del África subsahariana. El binomio tradición y modernidad, la prostitución, el chantaje, el machismo o la confabulación entre políticos y poder económico, se han convertido en objeto de denuncia de la mayoría de los intelectuales africanos desde los 70. La virtud de Aya es haberlos desmenuzado de forma fresca y natural, sin perder un ápice del sentido del humor que ciertas situaciones merecen y sin la carga dramática tan recuerrente de otros autores coetáneos. Estos elementos han propiciado la conquista de un público compuesto por varias generaciones de africanos que ven plasmadas sus experiencias de vida en esas viñetas. Tratándose de una publicación adaptada a la industria francesa del cómic y de acceso prohibitivo para un público africano de poder adquisitivo medio, los centros culturales franceses han tenido una importante responsabilidad en la difusión de este cómic, invitado en repetidas ocasiones a los autores a participar en clubes de lectura, exposiciones y debates sobre la obra. Marguerite Abouet y Clément Oubrerie entendieron la conexión automática con los lectores y crearon una saga que celebra ya los 6 volúmenes, y una película que sólo tendremos la oportunidad de ver en la gran pantalla a partir del próximo mes de julio.

Hasta entonces, no nos queda otra que mordernos las uñas y esperar leyendo o releyendo las aventuras urbanas de las tres marfileñas. La empresa española Norma Editorial publicó en 2007 una versión en castellano de la colección completa, con lo cual nadie puede excusarse ante la falta de acceso al 9º arte africano.

El Festival Internacional del Cómic de Angoulème: http://www.bdangouleme.com

Like this Article? Share it!

About The Author

1 Comment

    Leave A Response